Reunir algunos de los filmes más icónicos en la historia de James Bond en un solo juego no es una labor sencilla. Este es el gran reto que tiene 007 Legends, cuyo objetivo es celebrar 50 años de Bond en el cine con un título que tiene el potencial para ser uno de los mejores del agente secreto inglés. A continuación los aspectos que requiere 007 Legends para volverse un clásico y serle fiel a las cintas en el proceso.

Goldfinger

Goldfinger fue la película que definió a Bond como lo conocemos ahora, ya que muchos de sus elementos más representativos hicieron su primera aparición ahí, como los artilugios secretos de Q Branch o el Aston Martin.

Uno de los momentos más memorables de esta película es cuando James Bond evade a los guardias de Goldfinger a bordo de su Aston Martin, el cual está armado con ametralladoras, un asiento repulsor y un disparador de cortinas de humo. Aunque hasta ahora el Bond interpretado por Daniel Craig no usa artilugios ni automóviles armados, en la secuencia de la persecución de Goldfinger en 007 Legends es fundamental ver las maravillas que puede hacer el Aston Martin en la versión cinematográfica.

Goldfinger también tiene algunos de los villanos más notorios de Bond: Auric Goldfinger y Oddjob, quienes han puesto a Bond en situaciones de mucho peligro. Aunque no aplica en el caso de Oddjob por ser un personaje que no habla, con Auric Goldfinger será todo un reto igualar el excelente trabajo que hizo Gert Fröbe para crear un villano imponente y carismático. Lo mismo para lo que realizó Honor Blackman con Pussy Galore, quien habitualmente es considerada como una de las mejores chicas Bond de la franquicia.

On Her Majesty's Secret Service

En esta entrega, James Bond vive una de sus situaciones más dolorosas. Justo después de su boda, la organización terrorista S.P.E.C.T.R.E. asesina a su esposa. Aunque este evento sucede al final de la película, en 007 Legends sería interesante ver las repercusiones que tiene en Bond, especialmente en el de Daniel Craig, quien ya había sufrido los pesares del romance en Casino Royale.

Con todo y la dósis de drama, On Her Majesty's Secret Service no deja atrás los detalles exóticos, como el líder de S.P.E.C.T.R.E. Ernst Stavro Blofeld, quien cuenta con un grupo élite de asesinas conocidas como los Angeles de la Muerte, las cuales fueron entrenadas para infectar varias partes del mundo con armas bioquímicas. Los Angeles de la Muerte tienen que ser más que enemigas que uno mata simplemente con unos cuantos disparos. Ellas podrían ser las jefas en algún escenario de una manera similar a Xenia Onatopp en Goldeneye 007 Reloaded. Pero teniendo en cuenta que son 10, el reto debería ser aún mayor.

Moonraker

La esencia de Moonraker es situar a 007 en el espacio, lo cual se presta para situaciones en extremo emocionantes y no muy recurrentes en los juegos de la serie. La carencia de gravedad podría poner un escenario difícil por las complicaciones que implicaría dispararles a los enemigos en esa circunstancia.

¿Qué sería una misión en el espacio sin armas de plasma? Para que la experiencia de viajar fuera de la Tierra sea más intensa, debería haber una amplia variedad de ese estilo de arsenal que podría ser de gran ayuda en caso de enfrentarse a la gravedad cero.

En Moonraker aparece Jaws: uno de los villanos más terroríficos de Bond por su gran tamaño, fuerza y especialmente por su dentadura metálica capaz de destruir los objetos más duros. El enfrentamiento con Jaws tiene que poner en una prueba de fuego las habilidades de pelea de Bond, quien sufrió al extremo cuando se enfrentó a este gigante.

Licence to Kill

Las películas de 007 habitualmente tratan de algún terrorista que busca dominar al mundo a través de un elaborado plan. Pero Licence to Kill tiene un conflicto más oscuro para Bond: vengar a su amigo Felix Leiter, quien fue gravemente herido por un gran tiburón blanco mientras que su esposa fue asesinada. El responsable de estas tragedias fue el poderoso narcotraficante Franz Sánchez, a quien Bond tendrá que acercarse muy íntimamente para detenerlo.

No sólo la misión para Bond es más personal, sino que el espía se ve situado como agente clandestino cuando el MI6 lo suspende de su servicio. La misión de Licence to Kill tiene que retratar lo que significa para 007 no tener el apoyo de MI6, además del sufrimiento de Bond y Leiter, y en el caso de Bond, las complicaciones por las que tiene que pasar para infiltrarse en el vicioso círculo de Franz Sánchez. Tampoco estaría mal lanzar a unos cuantos enemigos con el gran tiburón blanco para que sean devorados.

Die Another Day

Una vez más, James Bond sufre el amargo sabor de la traición cuando tiene que pasar un año torturado en una prisión en Corea del Norte. Al pasar por una situación tan fuerte, es importante ver cómo afectó a Bond estar ausente de libertad y derechos por tanto tiempo.

Para cazar al responsable de su captura, Bond vivirá una de sus más extravagantes aventuras en el palacio de hielo del playboy inglés Gustav Graves. Aunque la idea de un lugar construido con hielo suena atractiva, su fragilidad lo convierten en un escenario riesgoso, donde las balas que no dieron con los enemigos o las granadas lo pueden destruir con facilidad, causando un derrumbe o una inundación si el hielo se derrite.

Este mismo contexto aplica en la tundra donde está situado el palacio, donde Bond pasa por otra persecución en su Aston Martin, que además de tener prácticamente todo lo que ya tenía en Goldfinger, ahora cuenta con un sistema que le permite hacerse invisible. Este atributo podría dar un toque de sigilio a esta secuencia al ofrecer la oportunidad de atacar por sorpresa más fácilmente. El armamento del Aston Martin también podría ser de gran utilidad para destruir pedazos de hielo a favor de Bond en la persecución.