La semana pasada les informamos acerca de un plan del condado de Southington en el estado de Connecticut, cuyo cometido era recolectar y destruir todo videojuego que mostrara contenidos violentos, por mínimos que éstos fueran.

La gente que participara en este programa, recibiría a cambio de sus juegos, cupones con un valor de $25 USD, mismos que podrían hacer válidos en establecimientos de ese condado.

Sin embargo, la misma comunidad de Southington canceló tajantemente este programa de acopio de videojuegos. Dick Fortunato, representante de dicha comunidad, aseguró que el programa fue diseñado para hacer conciencia de una forma contundente, de igual forma, pretendía analizar y discutir este tema.

Al ser cumplidos los objetivos iniciales, el programa ya no tenía razón de ser. “Hubiera creado una cantidad innecesaria de problemas de logística para los habitantes de Southington”. Aseguró Fortunato.

Desde el momento en que este plan fue anunciado, desató innumerables controversias, e incluso, fuertes críticas, que hacían alusión a una represión hacia la libertad de adquisición de productos de entretenimiento.

Aunado a lo anterior, la forma en cómo se iban a organizar y transportar todo el material recolectado, hacia las plantas que pudieran destruir, o bien, reciclar todos esos productos, fueron factores decisivos que impidieron que este proyecto tuviera éxito.

Ya que es lógico pensar que aspectos como el almacenamiento, transportación y destrucción del plástico son elementos que requieren recursos económicos para poder operar, aspecto que la comunidad de Southington no estuvo dispuesta a solventar, por lo que el fracaso de este proyecto fue toda una realidad.

Ahora, el problema radica en todas las personas que participaron en este programa y recibieron su famoso vale de $25 USD, porque sigue sin conocerse los establecimientos o en qué fecha podrán hacer válido este cupón.

Una vez más somos testigos de otro intento fallido respecto a querer limitar y/o erradicar los videojuegos del alcance del público consumidor, no sería sorprendente que iniciativas similares surjan en diversos estados de la unión americana u otros países.

Lo más sensato es reforzar la difusión de los sistemas de clasificación ESRB utilizados en Estados Unidos y Canadá, o en Europa con PEGI, de esta forma los padres estarán mejor informados de los productos que adquieren sus hijos, debido a que la oferta de videojuegos violentos siempre estará presente, la decisión de consumirlos o no, está en cada persona.

Por lo que no es coherente querer culpar a los videojuegos de sucesos trágicos perpetrados con armas de fuego, las cuales se encuentran al alcance de la mano en Estados Unidos, eso sí debería ser el principal centro de atención, no la industria de los videojuegos.

Fuente: The Verge

  • nekcloud

    Yo tengo video juegos desde los 13 años (actualmente tengo 27 y soy medico graduado) durante casi toda mi vida es disfrutado de video juegos de todos los generos desde autos hasta first person shooters y no por ende he tenido ganas de meterme a una escuela y acribillar a maestros que me sacaron bajas calificaciones o compañeros que me hicieron bulling al contrario de alguna manera jugarlos sobre todos los agresivos me has hecho darme cuenta y refleccionar que tan terrible es la maldad y avaricia en el mundo, la responsabilidad como ya lo dijeron anteriomente es de cada quien y despues de jugar tu decides que hacer… si repites la historia o haces algo para evitarlo.

  • como siempre el imperio gamer gana nada que hacer cuando un plan esta incompleto pasa esto, igual el factor violento es responsabilidad de quien lo juega de tal forma que cada uno es responsable de sus actos no un estado que cree poder hacer esto y no llegar a un fin .

  • Jesús Guerra

    Claro que no nos Hacen Locos!! Solo nos hacen mas Resilientes!

  • Deep

    Tienen mucha razon comiencen por concentrarse en el tema de armas de fuego ya que son miles y miles de armas las que hay que sacar de circulacion.

  • exacto deberian de atacar el principal problema que es el que hasta un mocoso de no mas de 15 años pueda portar un arma en lugar de culpar a los videojuegos por algo que no viene ni al caso